Es la jornada más significativa para las conocidas como máscaras guarronas, pero también para quienes sacan su ingenio en forma de disfraz. La cita, con paseo incluido hasta el río Azuer, derivó en un desfile hacia la Plaza de España en cuya carpa hubo baile y entrega de hasta 31 premios. La delegación de Festejos valoró una participación que superó el medio millar de inscripciones.