El Teatro Ayala acogió este sábado el primer concierto íntegramente dedicado a la zarzuela organizado por el Coro de Cámara Laminium. Numeroso público disfrutó de un amplio recorrido por algunas de las páginas más representativas del género lírico español, en una velada que contó con la colaboración del Orfeón de Madrid y que se enmarca dentro de la celebración del 25º aniversario de la formación daimieleña.
Daimiel Noticias.- El Coro de Cámara Laminium celebró este sábado uno de los actos más especiales de su 25º aniversario con la puesta en escena de "Una noche de zarzuela: pasión, tradición y emoción", un espectáculo que llevó al Teatro Ayala un completo recorrido por algunas de las obras más emblemáticas del repertorio lírico español.
Entre el público se encontraba el alcalde de Daimiel, Leopoldo Sierra, acompañado por otros miembros de la Corporación Municipal, quienes asistieron a una velada en la que la música, la tradición y la puesta en escena se unieron para rendir homenaje a uno de los géneros más populares de la cultura española.
Antes del inicio del concierto, el presidente del Coro Laminium, Gustavo Alameda, dio la bienvenida a los asistentes y les animó a vivir la actuación con entusiasmo, recordando que los aplausos forman parte del propio espectáculo. Según explicó, el reconocimiento del público es el mejor estímulo para quienes se suben al escenario y la música cobra todo su sentido cuando existe esa conexión entre intérpretes y espectadores. "Es algo recíproco", señaló.
La escenografía también contribuyó a crear una atmósfera muy especial. El escenario fue ambientado con farolillos y elementos decorativos que evocaban una plaza tradicional en plena verbena de verano, trasladando al público al ambiente popular en el que nacieron muchas de las zarzuelas interpretadas durante la noche.
El programa ofreció un amplio recorrido por algunas de las composiciones más conocidas del género. La Banda abrió la velada con el Preludio de El barberillo de Lavapiés, de Francisco Asenjo Barbieri, dando paso a las populares Seguidillas de La verbena de la Paloma, de Tomás Bretón. A continuación llegaron varias páginas de Luisa Fernanda, de Federico Moreno Torroba, con la Habanera del Saboyano y la Mazurca de las sombrillas, seguidas por el Intermedio de Las Goyescas.
El programa continuó con el Chotis de La Chulapona, el conocido Pasacalle de Los Nardos, de Las Leandras, y el Pasacalle de Los Chisperos, perteneciente a La Calesera, antes de afrontar dos de los momentos más celebrados de la noche: el Fandango y el Coro de Románticos de Doña Francisquita.
En la recta final del concierto sonaron el Canto a Murcia, de La Parranda; la Ronda de Enamorados, de La del Soto del Parral; el Intermedio de La leyenda del beso; la Canción del Sembrador y la Jota de La Rosa del Azafrán, concluyendo con las tradicionales Seguidillas de Pan y Toros.
El repertorio fue interpretado por el Coro de Cámara Laminium junto a integrantes del Orfeón de Madrid, bajo la dirección de Eduardo Córcoles, con Cristina Gómez-Limón Ortiz al frente de la preparación coral. Además, el concierto contó con las voces de los tenores Gustavo Alameda Martín y Carlos Fernández-Bermejo Moreno, que asumieron varios de los pasajes solistas del programa.




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