En Daimiel se anuncian máximas por encima de los 40 grados y madrugadas con mínimas que no bajarán de los 23. Valores que condicionan la vida laboral y la de los que siguen estudiando en plena canícula. Opositores a la Policía Nacional, como Diego y Antonio, adaptan sus horarios para entrenar las pruebas físicas a la salida del sol y ponerse con la teoría en lugares bien climatizados, como el Aula de Estudios municipal.
Daimiel Noticias.- Primer día de la tercera ola de calor de este verano. La AEMET ha activado este martes alertas en toda la provincia de Ciudad Real: de color naranja en La Mancha y en el valle del Guadiana, de color amarillo en Montes Norte, la comarca donde se inserta Daimiel, que además limita con las dos anteriores. Entre la una del mediodía y las ocho de la tarde se esperan temperaturas máximas de 41 grados. Además, las dos próximas madrugadas las noches serán muy calurosas, con mínimas que no bajarán de los 23 grados.
Y ya saben, con estas altas temperaturas, la prevención es fundamental para evitar golpes de calor y otros problemas de salud. Los expertos recomiendan beber agua con frecuencia, incluso aunque no se tenga sed, y evitar el consumo excesivo de alcohol y bebidas muy azucaradas.
También es importante permanecer el mayor tiempo posible en lugares frescos o climatizados, bajar las persianas durante las horas de más calor y utilizar ropa ligera y de colores claros. Siempre que sea posible, conviene evitar el ejercicio y las actividades al aire libre durante las horas centrales del día y buscar las zonas de sombra.
Disciplina frente al termómetro: opositores en plena canícula
Una nueva ola de calor que condiciona los horarios de los trabajadores al aire libre; de las empresas y negocios, que comprimen sus jornadas a la mañana; y también de los opositores que, como Antonio y Diego, se preparan desde hace meses para ser policías nacionales en el Aula de Estudios municipal del Centro Motilla.
Estas temperaturas extremas condicionan, en primer lugar, la preparación necesaria para las pruebas físicas. Antonio señala que los entrenamientos de carrera se trasladan obligatoriamente a la mañana temprano, levantándose a “las 7:00 para estar corriendo a las 7:30 horas”, o a última hora de la noche para evitar los picos de calor. Diego coincide en esta estrategia, aprovechando las primeras horas del día para entrenar y dedicar después el resto de la mañana al estudio intensivo.
En cuanto al tiempo que pasan delante de los temarios, de la teoría pura y dura, ambos reconocen que el verano dificulta la concentración. Antonio admite abiertamente que prefiere el frío, ya que no aguanta bien las altas temperaturas. Por su parte, Diego subraya que las tardes son especialmente complejas, volviéndose el proceso mucho más agotador. “Se pierde un poco el foco de atención” se acumula “más fatiga mental” bajo estas condiciones meteorológicas adversas.
Para mitigar estos efectos, los opositores aprovechan el aire acondicionado del Aula de Estudios durante la mañana. Por las tardes, ante el cierre de los espacios públicos, recurren en sus hogares al uso de ventiladores y a una hidratación constante, elementos que consideran fundamentales para mantener la atención.
Finalmente, el sacrificio personal se hace evidente ante los planes de ocio estival de su entorno. Antonio reconoce sentir envidia cuando sus amigos acuden a la piscina, aunque se resigna bajo el lema de que “quien algo quiere, algo le cuesta”.
Diego, sin embargo, intenta buscar un equilibrio porque también “es necesario socializar y desconectar” puntualmente para aliviar el agotamiento mental antes del último esfuerzo de las pruebas que enfrentarán a finales de septiembre.
Evitar sustos
Ahí ya se supone las temperaturas serán más llevaderas, pero hasta entonces no olviden esas buenas prácticas frente al calor, sobre todo, las personas mayores, los niños pequeños, las embarazadas y quienes padecen enfermedades crónicas, ya que tienen un mayor riesgo de sufrir las consecuencias de las altas temperaturas.
Y ante síntomas como mareo, debilidad, dolor de cabeza, confusión o una temperatura corporal muy elevada, hay que trasladar a la persona a un lugar fresco, enfriarla y buscar atención médica si los síntomas son graves o no mejoran.

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