El acto oficial, celebrado esta mañana en la Plaza de España, ha servido también para iniciar el programa conmemorativo del 20 aniversario del Centro de Día de Alzheimer, bajo el lema ‘20 años haciendo caminos juntos’
Daimiel Noticias.- Daimiel ha conmemorado este lunes, 21 de septiembre, el Día Mundial del Alzheimer con un acto oficial celebrado en la Plaza de España, en el que se ha puesto el foco en las personas afectadas por esta enfermedad, sus familias y cuidadores, así como en la labor desarrollada durante las últimas dos décadas por el Centro de Día de Alzheimer y otras demencias de Daimiel.
El acto ha servido además para dar comienzo al programa de actividades conmemorativas del 20 aniversario del centro, bajo el lema ‘20 años haciendo caminos juntos’, una trayectoria durante la que el recurso ha atendido a casi 200 personas y se ha consolidado como un referente terapéutico para Daimiel y otros municipios de la comarca.
La directora del centro, Mar Carrasco, ha sido la encargada de abrir el acto y ha agradecido la presencia de familiares, profesionales, representantes de asociaciones e instituciones y miembros de la Corporación municipal. Carrasco ha recordado los orígenes del centro, que nació de una necesidad planteada por el propio colectivo y que comenzó su andadura hace 20 años con un equipo de profesionales especializado en el ámbito sociosanitario.
La directora ha destacado que, durante estas dos décadas, el centro ha acompañado a cerca de 200 personas y a sus familias, desarrollando una labor de atención, cuidado, estimulación, información, asesoramiento y apoyo.
Uno de los elementos más emotivos de la jornada ha sido la gran alfombra instalada en la Plaza de España con los nombres de las personas atendidas por el centro durante estos 20 años. La terapeuta ocupacional Ana María Ramírez de Arellano explicó que la iniciativa representa la memoria colectiva del centro y pretende recordar que detrás de cada nombre hay una historia, una familia y numerosos momentos compartidos.
Ramírez de Arellano puso en valor el trabajo diario de los profesionales y recordó que las actividades terapéuticas no buscan únicamente ocupar el tiempo, sino mantener capacidades, favorecer la autonomía, estimular aquello que permanece y proporcionar bienestar y dignidad.
Las familias reivindican el valor del centro
La jornada contó también con el testimonio de tres familiares de usuarios del centro: Jesús Pavón, Gema Valiente y Juanma. Los tres coincidieron en destacar el papel que desempeña el recurso tanto para las personas con Alzheimer como para sus familias.
Jesús Pavón, hijo de Carmen Chocano, explicó que el centro se ha convertido para su familia en mucho más que un servicio, al proporcionar apoyo, comprensión y acompañamiento. Defendió la importancia de encontrar el momento adecuado para acudir a un centro especializado y de comprender que son las familias quienes deben adaptarse a la enfermedad. También destacó el valor de la información y la sensibilización para evitar el aislamiento social de las personas con Alzheimer.
Por su parte, Gema Valiente relató la experiencia de su madre, diagnosticada con Alzheimer de inicio temprano. Reconoció las dudas iniciales de la familia, pero destacó cómo su madre terminó integrándose y encontrando en el centro compañía y afecto. Valiente puso en valor la creatividad y profesionalidad de los trabajadores y aprovechó para plantear algunas mejoras en las instalaciones, como disponer de un edificio más accesible, con más espacio exterior y adaptado a las necesidades actuales.
Juanma, hijo de Isidro, recordó la experiencia de su padre y definió el centro como un auténtico “respiro” para la familia. Subrayó especialmente que la atención recibida permitió a su padre mantener durante más tiempo sus capacidades y su dignidad, y agradeció el trato cercano de los profesionales, a los que la familia terminó considerando parte de ella misma.
Investigación, terapias y atención centrada en la persona
Durante el acto también se abordaron los avances en investigación y tratamiento del Alzheimer. Desde el centro se recordó que, aunque se han producido importantes progresos y existen tratamientos capaces de ralentizar el deterioro en determinados pacientes y fases de la enfermedad, todavía no existe una cura. Junto a los tratamientos farmacológicos, se destacó la importancia de la estimulación cognitiva, la fisioterapia, la actividad física, las intervenciones funcionales, la música, la reminiscencia y la participación social.
El alcalde de Daimiel, Leopoldo Sierra, cerró el acto reivindicando que detrás de cada persona con Alzheimer existe una vida y una historia que merece ser recordada. Desde su doble perspectiva como enfermero y familiar de una persona con esta enfermedad, destacó la importancia de preservar siempre la dignidad de los pacientes y reconoció el esfuerzo diario de quienes cuidan.
Sierra quiso extender también ese reconocimiento a los familiares y cuidadores, recordando que cuidar durante largos periodos supone un importante desgaste físico y emocional y que pedir ayuda o descansar no significa querer menos. Finalmente, agradeció la trayectoria de los profesionales del centro y destacó estos 20 años de trabajo compartido, acompañamiento y cuidado.








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