La ermita del Cristo de la Luz acogió este sábado la celebración central del 90 aniversario del martirio de los 26 religiosos pasionistas asesinados en 1936. La eucaristía, presidida por el obispo de Ciudad Real, Abilio Martínez, reunió a representantes institucionales, hermandades y numerosos fieles en un acto de recuerdo, fe y reconocimiento a quienes entregaron su vida por sus creencias.
Daimiel Noticias. - La comunidad pasionista y la Archicofradía de la Pasión conmemoraron este sábado el 90 aniversario del martirio de los Beatos Mártires Pasionistas de Daimiel, una efeméride que volvió a reunir en la ermita del Cristo de la Luz a numerosos vecinos, representantes de las hermandades y cofradías de la localidad y miembros de la Corporación Municipal.
La celebración estuvo presidida por el obispo de Ciudad Real, Abilio Martínez, y contó con la asistencia del alcalde de Daimiel, Leopoldo Sierra, acompañado por varios miembros de la Corporación, así como por el presidente de la Junta de Hermandades de Daimiel, Miguel Torres, junto a representantes de las distintas cofradías daimieleñas. También participaron representantes pasionistas procedentes de diferentes puntos de España, así como los párrocos de Santa María y San Pedro.
Antes del inicio de la eucaristía, el alcalde agradeció la invitación de la Archicofradía de la Pasión y destacó el significado que esta conmemoración mantiene para la ciudad. Sierra subrayó que los Beatos Mártires siguen siendo un ejemplo de fortaleza y fidelidad a las propias convicciones. "Para los daimieleños es importante recordar a quienes dieron su vida por defender su fe y sus creencias", afirmó, añadiendo que su testimonio continúa siendo "un referente de valentía y coraje" para los cristianos de hoy, llamados también a defender sus principios desde la realidad actual.
Durante la homilía, el obispo de Ciudad Real invitó a los asistentes a vivir esta conmemoración desde la esperanza y no desde la tristeza. "Hoy celebramos con alegría el triunfo del amor sobre el odio, de la fe sobre el miedo y de la vida sobre la muerte", expresó, recordando que los 26 religiosos pasionistas afrontaron el martirio sin renunciar a Cristo y ofreciendo incluso el perdón a quienes acabaron con sus vidas.
Monseñor Martínez explicó que aquellos religiosos pudieron afrontar el sacrificio porque previamente habían cultivado una vida de oración, entrega y fidelidad. En este sentido, diferenció entre el llamado "martirio de sangre", que supone entregar la vida por la fe, y el "martirio blanco", entendido como la entrega cotidiana a través de la fidelidad, la oración y el servicio a los demás. A su juicio, el ejemplo de los mártires de Daimiel demuestra que la fortaleza espiritual se construye en la vida diaria mucho antes de llegar a las grandes pruebas.
La Eucaristía ocupó un lugar central en la reflexión del prelado, quien insistió en que la celebración dominical constituye el corazón de la vida cristiana. "Sin la Eucaristía no podemos vivir", recordó, estableciendo un paralelismo entre los Beatos Mártires Pasionistas y los primeros cristianos que también dieron la vida por no renunciar a celebrar la misa. Del mismo modo, invitó a los fieles a descubrir el sentido del sufrimiento cuando este se une a la pasión de Cristo, convirtiéndose así en una expresión de amor y esperanza.
La celebración puso el broche a varios días de actos organizados por la Archicofradía de la Pasión con motivo de este 90 aniversario, reafirmando el estrecho vínculo que desde hace décadas une a la comunidad pasionista con Daimiel y manteniendo vivo el recuerdo de unos religiosos cuya historia continúa formando parte de la memoria colectiva de la localidad.



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