La Peña Equina Rocinante volverá a convertir este sábado por la mañana el recinto ferial en una auténtica era de trilla para acercar una de las labores agrícolas más representativas del ámbito rural de siglos atrás.
Daimiel Noticias. – Hay que remontarse siglos atrás para conocer la dureza de la jornada labriega. En esa historia se encuentra el trillar o ‘La Trilla’ como se le conoce en Daimiel donde la Peña Equina Rocinante decidió hace años recordar esta faena del campo con una jornada específica. La cita tendrá lugar este sábado a partir de las 11:00 horas en el recinto ferial y estará abierta a todos los públicos.
La propuesta va más allá de un carácter lúdico-festivo, ya que persigue conservar la memoria de quienes trabajaron la tierra durante generaciones y divulgar entre los más jóvenes una realidad marcada por ese esfuerzo físico, en la que los animales también tuvieron un papel esencial para desarrollar estos trabajos cuando no había mecanización tal como sucede hoy en día donde se da por sentada, como explica el presidente de la asociación organizadora, Miguel Gómez-Limón.
El ‘Día de la Trilla’ recreará este proceso tradicional, una tarea fundamental en la agricultura cerealista que consistía en separar el grano de la paja mediante el uso de trillas arrastradas por animales. Antes de la llegada de las cosechadoras y otras máquinas agrícolas, este trabajo requería largas horas de esfuerzo bajo las altas temperaturas estivales y era una pieza indispensable para garantizar el sustento de las familias campesinas, comenta el presidente de la Peña Equina Rocinante en Radio Daimiel.
Miguel Gómez Limón destaca que “somos afortunados de pertenecer a una peña en la que nos explican el pasado y nos enseñan la dificultad que tuvo aquella gente”, señala. En este sentido, la jornada del sábado se convierte también en un homenaje a quienes trabajaron “de sol a sol” para sacar adelante las explotaciones agrícolas y, por extensión, el papel que tuvieron en el desarrollo económico y social.
Una transformación en técnicas y medios que permite, comentaba, comprobar cómo se han ido reduciendo tiempos, esfuerzos y riesgos. Sin embargo, también supone una oportunidad para reconocer el sacrificio de generaciones de agricultores que desarrollaban estas tareas prácticamente a mano y con la ayuda indispensable de mulas, caballos y otros animales de labor.
Será el 27 de junio cuando se verá la pericia de participantes, debidamente seguida por los más veteranos que aún recuerdan arreos y fórmulas para una mejor trilla.
Con una presencia creciente de jóvenes entre sus socios, la Peña Equina Rocinante mantiene como principal objetivo evitar que desaparezcan las tradiciones ligadas al mundo rural.
Además de la recreación de la trilla, los asistentes podrán disfrutar de un ambiente festivo con degustación de migas y otras actividades pensadas para convertir la jornada en una experiencia de convivencia, aprendizaje y reconocimiento a la historia del campo
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