El itinerario dejó momentos y estampas inéditas. Por primera vez, el cortejo se adentró en el interior de la iglesia de Santa María y en la ermita de la Paz, donde la imagen quedó frente al altar de Jesús Nazareno, en un instante cargado de simbolismo y emoción. La Virgen fue portada a hombros por relevos de 24 hermanos de las hermandades de Pasión, Gloria y Sacramentales, en esta cita promovida por la Junta de Hermandades.