La Patrona ha regresado este domingo a su Santuario después de pasar la noche en la Ermita del Cristo de la Luz. Vecinos de todas las edades han acompañado desde primera hora el traslado, a pie, corriendo o en bicicleta, en una mañana soleada que ha culminado con una multitudinaria y emotiva entrada en el patio principal. La jornada ha continuado con la solemne función religiosa y el concierto de la Banda Municipal de Música, antes de prolongar la convivencia durante la tarde.
Daimiel Noticias. – El camino hacia el Santuario ha vuelto a convertirse este domingo en lugar de encuentro para cientos de daimieleños y daimieleñas. A primera hora de la mañana, numerosos vecinos se habían reunido en torno a la Ermita del Cristo de la Luz, donde Nuestra Señora de las Cruces había pasado la noche después de ser trasladada el sábado desde la iglesia de Santa María la Mayor.
La jornada ha comenzado a las 7:00 horas con la celebración de la misa y, una hora después, la Patrona ha emprendido el regreso a su Santuario sobre las andas de camino. Este año la salida se había retrasado una hora respecto a lo habitual, una modificación solicitada por los jóvenes que participan en los relevos para realizar buena parte del recorrido con mayor luz.
A los mozos que han protagonizado los 13 relevos para portar a la Virgen se ha sumado una larga comitiva de personas de todas las edades que han querido hacer el recorrido junto a su Patrona. A pie, corriendo o en bicicleta, generaciones muy diferentes han compartido el camino.
Con el sol ya plenamente presente y en un ambiente marcado por la convivencia, los descansos se han ido sucediendo hasta alcanzar, alrededor de las 9:45 horas, la última parada antes del Santuario. Allí aguardaban el alcalde, Leopoldo Sierra; los hermanos mayores; el párroco Valentín Sánchez-Rojas; la Banda Municipal de Música y numerosos fieles que se habían desplazado directamente hasta este punto para recibir a la Patrona.
Una entrada entre música, vítores y emoción
La llegada al Santuario ha dejado una de las imágenes más emotivas de la jornada. Antes de entrar, la Virgen ha atravesado la alfombra elaborada con sal tintada durante los días anteriores para darle la bienvenida. Dentro esperaba un patio abarrotado. Los mozos han entrado a la Patrona entre aplausos y continuos vítores, mientras la Banda Municipal interpretaba el himno dedicado a la Virgen.
Con la imagen ya en el patio, sus portadores han dado varias vueltas para que todos los presentes pudieran contemplarla. Una vez colocada la imagen, Valentín Sánchez-Rojas ha dirigido la oración de bienvenida, cerrando así el traslado y dando paso al resto de una jornada que ha vuelto a mezclar devoción, tradición y convivencia.
Mucha gente joven y un relevo muy bueno
El presidente de la Hermandad de Nuestra Señora de las Cruces, Manuel Vicente López de la Nieta, ha destacado precisamente la elevada participación registrada durante el traslado y, especialmente, la presencia de nuevas generaciones. “Veo mucha gente joven, veo un relevo muy bueno”, ha señalado tras agradecer la respuesta de Daimiel no solo durante este fin de semana, sino a lo largo de los diferentes actos que la Hermandad organiza.
López de la Nieta ha recordado que la relación de Daimiel con su Patrona va mucho más allá de las celebraciones de septiembre, con citas que se suceden prácticamente durante todo el calendario. En este sentido, ha animado a mantener esa participación también en las actividades que se desarrollan en el Santuario.
El presidente ha aprovechado igualmente para agradecer las aportaciones realizadas por numerosos daimieleños para reparar los daños ocasionados por el temporal del pasado mes de febrero en el recinto del Santuario. La Hermandad, ha explicado, continúa trabajando tanto en esas actuaciones como en otros proyectos para los próximos años, entre ellos la futura Casa de Hermandad, la intervención en la rotonda de la circunvalación y la proyectada restauración de la imagen de la Patrona.
Una jornada para quedarse en el Santuario
La solemne función religiosa ha estado presidida por Sánchez-Rojas en un patio prácticamente lleno. Jóvenes pertenecientes a la propia Hermandad han tenido un papel activo durante la celebración, participando en las lecturas, las peticiones y las ofrendas. La música litúrgica ha contado además con la participación conjunta de los coros de las dos parroquias daimieleñas y del coro de la Ermita del Cristo de la Luz, poniendo voz a una celebración que ha vuelto a reunir a numerosos fieles en torno a la Patrona.
Al finalizar, la Hermandad de Nuestra Señora de las Cruces ha aprovechado el encuentro para realizar varios reconocimientos públicos a personas e instituciones estrechamente vinculadas con Daimiel y la propia Hermandad. Uno de ellos ha sido, a título póstumo, para Carlos Redondo, autor del himno de Daimiel. Su viuda y uno de sus hijos han recogido el recuerdo en su nombre. También ha sido reconocido el cantaor y guitarrista Ricardo Fernández del Moral, por su papel como embajador de Daimiel y por llevar el nombre de la localidad fuera de sus fronteras.
La Banda Municipal de Música ha recibido igualmente un reconocimiento con motivo del 150 aniversario de su fundación, recogido por su director. Por último, la Hermandad ha distinguido al alcalde, Leopoldo Sierra, como muestra de agradecimiento por el respaldo que, según ha trasladado la propia organización, reciben tanto la Hermandad como el Santuario por parte del Ayuntamiento. Los homenajeados han recibido cuadros conmemorativos alusivos a la aparición de la Virgen.
Después, la Banda Municipal de Música, que este año celebra su 150 aniversario, ha ofrecido un concierto junto a la imagen de la Virgen. El repertorio ha estado marcado principalmente por los pasodobles, muy ligados al ambiente festivo y popular de este tipo de jornadas, aunque la formación también ha incorporado algunas piezas más actuales para acercar la actuación a públicos de distintas edades. El concierto ha concluido con la interpretación del Himno de Daimiel, poniendo un cierre especialmente emotivo a la programación desarrollada en el patio.
Los actos y el ambiente festivo continuaron durante la tarde en la zona de los pinos, donde la música y la convivencia completaron el domingo de regreso al Santuario.










































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