Sucedió en el tradicional Entierro de la Sardina daimieleño, donde apenas hay segundos del llanto a la alegría en el desfile que recorre las calles céntricas del municipio, antes de la incineración en la Plaza de España ante la mirada atenta de numerosos vecinos y vecinas de Daimiel.
Daimiel Noticias. – El Carnaval daimieleño vivió en la noche del miércoles 18 de febrero uno de sus actos más simbólicos con la celebración del Entierro de la Sardina. El desfile volvió a reunir a numerosos vecinos en un cortejo cargado de humor, luto festivo y ambiente carnavalero, antes del cierre definitivo que llegará el sábado 21 de febrero con el Baile de la Bruja, y por la mañana, el Pequebruji.
El evento estuvo organizado por el Ayuntamiento de Daimiel, a través del área de Festejos, en colaboración con la asociación cultural ‘Los Amigos del Arte’. La comitiva comenzó a concentrarse desde las 19:30 horas en la Plaza de San Pedro, punto de partida de un desfile que arrancó a las 20:00 horas. A partir de ahí, el peculiar cortejo fúnebre recorrió las calles Estación, Miguel Fisaac, Manzanares, Prim, Mínimas, Mártires, Arenas, Plaza Santa María, Gregorio Molinero y Virgen de las Cruces, avanzando entre disfraces negros y plañideras improvisadas que contrastaban con el colorido de sus pelucas.
En contraposición a este ambiente de llanto, tampoco faltó la música alegre, que se fue intercalando a lo largo de todo el recorrido, y que avivaba el júbilo propio del Carnaval.
El cortejo estuvo acompañado por dos carrozas, la propia que transportaba a la difunta Doña Sardina, y otra, que recreaba la temática de ajedrez con la que desfiló el pasado domingo de Carnaval. Desde la propia asociación se bautizó al símbolo carnavalero, como viene siendo habitual en años anteriores, reforzándola con el apellido Arenque de las Tablas, viuda de Don Lucio.
Durante el recorrido no faltaron las escenas teatrales, el tono satírico ni las despedidas exageradas a la sardina, siendo para muchos uno de los momentos agridulces dentro de la programación carnavalera.
En los alrededores de la carpa instalada en la Plaza de España se ofrecieron sardinas a la plancha a los asistentes, un gesto que ayudó a hacer más llevadera la despedida de la querida Señora Sardina.
El acto concluyó con su incineración, aunque en Daimiel no supone todavía el adiós definitivo al Carnaval, ya que el sábado 21 de febrero se celebra por la mañana el Peque Bruji, y en jornada vespertina, el tradicional Baile de la Bruja.








Comentarios