La iglesia de Santa María la Mayor, abarrotada hasta el último rincón, acogió este sábado un pregón profundo, emotivo y muy conectado con la realidad actual y la identidad de Daimiel; un mensaje que caló hondo y logró poner en pie a todos los presentes que, al finalizar, llenaron el templo de aplausos en reconocimiento a la intervención de Sánchez de Pablo.