Las fiestas del barrio de San Roque han vuelto a reunir durante todo el fin de semana a vecinos y daimieleños de todas las edades en torno a actividades infantiles, gastronomía, solidaridad, música, deporte y tradición. Aunque la lluvia obligó a suspender la programación del sábado por la noche, el domingo, la función religiosa y el concierto de pasodobles de la Banda Municipal de Música pusieron el broche a una edición especialmente emotiva para Francis López-Menchero, que deja la presidencia de la asociación después de 33 años.