La procesión de Nuestra Señora de las Cruces puso este martes el broche a una jornada marcada por la devoción a la Patrona de Daimiel. Numerosos fieles acompañaron a la Virgen durante cerca de dos horas por las calles de la localidad, en un cortejo en el que participaron hermandades, autoridades, colectivos religiosos, reinas y damas y numerosos devotos. Por la mañana, el obispo de Ciudad Real, Abilio Martínez Varea, presidió la solemne función religiosa en Santa María la Mayor, mientras que el Baile del Vermú con La Retro Band aportó el contrapunto festivo a este 1 de septiembre.